A LA TERCERA NO FUE LA VENCIDA.
Dicen que a la tercera va la vencida
en mi caso nunca se cumplió
a la tercera no me cogiste el teléfono.
A la tercera no aprobé el puto carnet de coche
a la tercera no deje de morderme las uñas
ni a la quinta,
he perdido la cuenta de todas las veces que lo he intentado
y de todos los colores que me las he pintado
para no arrancármelas de cuajo.
A la tercera tampoco aprendí a andar,
me caí muchas veces antes de conseguirlo
ni a follar,
ni a volar entre tus brazos,
ni a saltar desde el espacio que hay de tu boca a la mía.
Ni a la tercera oportunidad me supiste valorar
seguías con tus pensamientos machistas de mierda
hasta que me perdiste y ya no hubo vuelta atrás.
Ni a la tercera abrí los ojos
no supe ver que no eras distinto
hasta que toda tu mierda me salpico.
Ni a la tercera vez que paso mi barco
supe identificarlo como mio
y se marcho.
No fue a la tercera la vencida
pero si fue a la cuarta o quinta
porque nunca me rendí.
Aprendí de mis errores
y así fue como la pequeña novata
se convirtió en la voz de la experiencia.